Los lectores de Beatriz Osés, hace tiempo descubrimos que es una escritora polifacética cuya narrativa transita resueltamente desde la novela negra, –los mundos paranormales de la saga de Erik Vogler habitados por asesinos, muertos y espíritus-, hasta historias reales llenas de magia, vida y pedagogía, –Soy una nuez-, –Un bosque en el aire-, o Los escribidores de cartas, en las que los valores son el epicentro de su inspiración.
“SUERTE”, pertenece a estas últimas y en ella sitúa a Alicia, -una niña de once años-, ante temas universales de la literatura y de la vida, como el amor, la muerte, el paso del tiempo o la fugacidad de la vida, cuestiones profundas, que la autora trata con cercanía, naturalidad y mucho humor …Mamá tenía menos vida social que un cactus…; con ello logra acercarse a los jóvenes y a su mundo de redes sociales, a sus problemas de adaptación a los nuevos tipos de familias o a la dificultad de ser ellos mismos y descubrir lo sustancial de la vida.
Es Alicia, la protagonista, quien nos cuenta en primera persona las aventuras que se desencadenan cuando su abuela Olivia sale de un coma profundo después de once años. Tras el despertar de la abuela, en “Suerte” todo se torna aventura, diversión y alegría de vivir, un carpe diem con el que hace un homenaje a la literatura como seña de libertad, imaginación y compañía; que la protagonista se llame Alicia no es casual, pues la autora sigue la estela del famoso libro de Lewis Carroll, Alicia en el País de las maravillas, por lo que tampoco sorprende, encontrar entre sus páginas, médicos que salen de las alcantarillas y se parecen al Conejo Blanco, gatos traviesos y misteriosos que ronronean o hermanos gemelos, como los que la Alicia del cuento encuentra en el bosque, –Tweedledum y Tweedledee-, mientras persigue al Conejo Blanco…
-¿Estás preparada? –dijo el bombero a Nuria (madre de Alicia)
-¿Para qué?- no podía esconder su curiosidad.
-Para viajar a otro mundo –contestó él dejando escapar una sonrisa.
-Ella asintió. De pronto en mitad de aquel bosque, estallaron las carcajadas del Sombrerero
Loco y de la Liebre de Marzo mientras se servían tazas de té.
Y cómo no reconocer a la reina de corazones en Nuria, mamá de Alicia, cuando recuerda a su exmarido… En esas ocasiones mamá se transformaba en una mujer enorme, con una corona de reina y un cetro en la mano. Sonreía maléfica, fruncía las cejas y exclamaba con vos atronadora: “¡Que le corten la cabeza!”.…“¡Que le corten la cabeza!”…, una de las frases más reconocidas de Alicia en el País de las Maravillas.
La autora convierte la LITERATURA en su propio tema, haciendo guiños a los mejores libros… –Nombre? –Alonso. -Vaya, igual que Don Quijote,-se burló mamá… y a los mejores escritores… –Mira, le encanta leer sonetos de Quevedo, los deportes extremos y viajar. Jolín, como a la abuela. Son almas gemelas…, convirtiéndolos en parte sustancial de la historia; entre sus páginas se pasean obras imprescindibles como La historia interminable o El Principito, libros que descubrimos de pequeños y que nos siguen acompañando…Creí ver cómo mi madre se encogía y se hacía pequeña..(…)…La vi crecer y convertirse en un gigante, igual que Gulliver, y dejarse llevar por el viento y descubrir un asteroide donde se podían ver cuarenta y tres atardeceres seguidos.
La autora, no sólo hace referencias literarias sino que intercala cuentos en la historia principal a través de la abuela Olivia, que relata leyendas populares a su nieta, –La historia del rey y el anillo- y –El guerrero japonés-, para enseñarle los valores que deben regir su vida.
Pero no sólo es la literatura; en las novelas de Beatriz suelen estar presente otras facetas artísticas, como EL CINE, casi una constante… Con la ayuda de un proyector y un portátil Carlos había seleccionado fragmentos de sus películas favoritas, como El mago de Oz, Peter Pan, Charlie y la fábrica de chocolate, e incluso Alicia en el País de las maravillas…, o LA MÚSICA, desde –Take my breath away– de la película Top Gun, a las canciones tradicionales de la niñez…–Supercalifragilísticoespialidoso-, -Vamos a contar mentiras- o -Cucú cantaba la rana-.
Otro tema esencial en “SUERTE” es EL MUNDO DE LOS SUEÑOS; será Olivia, la abuela, quien en su letargo profundo, sueñe con una fábula africana que la ayudará a regresar a la vida… -Esa misma noche tuve un sueño- murmuró Olivia con aire muy misterioso… (…)…-Soñé que yo era un hipopótamo y que había perdido un ojo en una fuente…, confirmando el poder sanador de los cuentos.
En la relación entre los sueños y la realidad… -No dejes nunca de soñar…, -dice la abuela a Alicia-, la autora da un paso más aventurándose en el realismo mágico, para mostrar con total naturalidad lo extraordinario, y desdibujar los límites entre lo real y lo fantástico…Mamá lloró con más fuerza. Alonso y ella se abrazaron durante un largo rato. Y yo me uní a ellos. Imaginé cómo a nuestros pies se iba formando un charco de lágrimas cada vez mayor. El agua salada se extendía por el suelo de la cocina y, como no parábamos de llorar comenzaba a subir de nivel hasta cubrirnos las rodillas. Había tantas lágrimas de nuestros ojos que pronto nos llegaron a la cintura.
Y todo ello, y como siempre, envuelto en HUMOR, omnipresente en la narrativa de Beatriz Osés, que impregna todas sus obras …Dos hermanos gemelos y el monitor nos esperaban en la parada donde nos habían citado (…) Los gemelos se llamaban Pas y Cual. No, no me he equivocado. Pas y Cual. Y vestían exactamente igual…, y que pone de manifiesto la actitud de la autora ante la vida….A los once años conocí el valor del tiempo y comprendí que la suerte estaba a nuestro alrededor. Dependía de nuestra mirada. La realidad y el sueño formaban parte de la vida. Resultaban inseparables… y ante la creación literaria, en la que late la intención de enseñar deleitando; este propósito queda patente a lo largo del libro y en las atractivas actividades sugeridas al final del mismo.
«SUERTE», es un libro de una gran calidad literaria avalada por los numeroso galardones que la autora ha recibido, y muy recomendable para toda la familia por su optimismo contagioso y por ayudarnos a dirigir la mirada a lo verdaderamente importante de la vida.

Beatriz Osés es escritora, profesora de Literatura y periodista. Autora de la saga policíaca de Erik Vogler y las trilogías de Albert Zimmer y Berta Vogler, ha sido galardonada con el Premio Lazarillo por Cuentos como Pulgas, con el Premio de Poesía Ciudad de Orihuela por El secreto del oso hormiguero, con el Premio La Brújula por El cuentanubes, el Premio Edebé por Soy una Nuez y con el Barco de Vapor por Los escribidores de cartas y Un bosque en el aire. Su libro El columpio de Madame Brochet fue finalista del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. Sus obras han sido traducidas a catorce idiomas. Como profesora ha recibido los premios Joaquín Sama y Giner de los Ríos a la innovación educativa.